31 de octubre de 2026

En un hecho que promete quedar grabado en la historia y en el corazón del pueblo argentino, el papa León XIV cerrará su visita apostólica por Argentina con una multitudinaria misa en la plaza de la Basílica de Luján. Tras su paso por Uruguay y en la previa del viaje a Perú, el santuario de la Patrona nacional se convertirá en el epicentro de un histórico e inolvidable encuentro de fe.
La celebración eucarística está prevista para el miércoles 11 de noviembre por la mañana, y -según las estimaciones- los asistentes a la Misa comenzarán a llegar desde el día anterior y pernoctarán en cercanía al Santuario, a la espera de la llegada del Papa.
En una carta abierta, publicada en el sitio oficial de la visita del Papa, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, nos recuerda que Luján “la ciudad de María, está acostumbrada a recibir a muchísimos peregrinos” y destaca que “la Casa de la Virgen es la casa de nuestro pueblo”.
“Nos vamos a reunir muchísimos: niños, jóvenes, adultos, ancianos, personas de todos los rincones del país y también de países hermanos. Estaremos laicos, religiosas, sacerdotes y obispos. Estarán presentes los pobres, los enfermos y aquellos que están pasando una situación apremiante. También quienes creen y quienes creen poco; quienes están buscando, quienes vienen con preguntas y quienes simplemente quieren acercarse. Estaremos todos”, expresó monseñor Jorge Eduardo Scheinig.
Y agregó: “Seremos una multitud, como aquellas que se acercaban a Jesús buscando una palabra nueva, una palabra que les iluminara la vida. Jesús sabía hablar al corazón con una claridad que atraía y, sobre todo, acompañaba sus palabras con gestos que mostraban que allí estaba Dios y que el Reino ya estaba en el mundo y entre nosotros”.
“Bienvenidos todos a Luján. Los esperamos con muchísima alegría, con el corazón y los brazos abiertos”, cierra en su carta de invitación a todo el Pueblo de Dios.
Para participar de la Misa, desde la organización, te sugerimos inscribirse en la página oficial de la visita del Papa a la Argentina. Podes hacerlo en este link elpapaenargentina.com.ar/lujan (se abre en otra pestaña). La inscripción es gratuita y quedás inscripto en el momento. El acceso a la Santa Misa es libre, sin una asignación particular de lugar. A partir del 1 de noviembre, recibirás en tu casilla de mail información sobre los accesos a la misa, los cortes de tránsito previstos y los horarios de ingreso.
El Santuario y Basílica Nacional de Nuestra Señora de Luján, patrona de la Argentina, es uno de los lugares de peregrinación más importantes de Latinoamérica. Desde hace generaciones, millones de personas llegan a la Casa de la Virgen para rezar ante su imagen, agradecer, pedir, confiar sus dolores y poner bajo su protección la vida de sus familias y comunidades, con expresiones de fe sencillas pero profundamente sentidas.
La ciudad de Luján viene de ser testigo -una vez más- de una multitudinaria peregrinación juvenil que se desarrolla cada año, el primer fin de semana de octubre. En la edición de este año, que tuvo como lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, se batieron cifras récord de participación: según estimaciones oficiales, participaron unos 2.800.000 peregrinos.
En este caso, la llegada del Papa implicará un operativo especial debido a la cantidad de personas que se espera que participen. El padre Lucas García, explicó que, a diferencia de las peregrinaciones habituales, en las que los fieles llegan de manera progresiva, esta vez se concentrará una multitud en un mismo momento. Para afrontar este desafío, se trabajó junto con equipos profesionales del gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires y del municipio de Luján, con el objetivo de organizar los accesos, espacios y servicios.
Una historia de fe siempre ligada a los pequeños
La historia de la devoción a la Virgen de Luján se remonta a 1630, cuando la pequeña imagen de la Virgen, que viajaba hacia el norte, quedó detenida a orillas del río Luján y fue reconocida por quienes la trasladaban como un signo de la voluntad de Dios. A su cuidado quedó Manuel, un hombre esclavizado de origen africano, conocido como el Negro Manuel, quien durante décadas custodió la imagen y se convirtió en uno de los primeros servidores de esta devoción. Su historia forma parte de la memoria viva de Luján y recuerda que, desde sus mismos orígenes, este lugar de encuentro con María estuvo profundamente ligado a los pequeños y a quienes sirven con humildad.
En este mismo espíritu, los hermanos y hermanas más empobrecidos, en situación de vulnerabilidad social o atravesados por consumos problemáticos, llegan con sus vidas tal como vienen, al corazón del Pueblo de Dios. En Luján, recibirán el abrazo del Pastor, junto a la presencia de Cáritas Argentina y de quienes trabajan en las distintas obras de caridad de la Iglesia.
La caridad, expresión viva y constitutiva del amor de Dios en acción, se hace presente en el servicio cotidiano de miles de personas que sostienen comedores, hogares, centros comunitarios, espacios de acompañamiento familiar, asistencia ante emergencias y numerosas iniciativas en las que se busca aliviar la pobreza y el dolor, pero también ofrecer esperanza, dignidad y posibilidades de desarrollo integral. Todos ellos estarán en Luján el próximo 11 de noviembre.
Desde los más pequeños hasta los más vulnerables, miles de historias se darán cita para renovar la esperanza y la fraternidad. Luján volverá a demostrar que es el refugio de los humildes y el corazón latiendo de la fe argentina. Todo está listo para que el 11 de noviembre sea un testimonio vivo de amor, unión y caridad.
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Esta publicación es de la sede Luján.